#NiUnaMenos

Hola Tertuler@s,

Con toda la movida del grupo en Facebook “#NiUnaMenos” y la marcha que harán este 13 de Agosto contra el maltrato a la mujer, he leído muchas historias que me han hecho reír de lo patéticos que pueden llegar a ser algunos humanos y otras que me provocan llorar. Por un lado agradecida de la suerte que tengo, por otro recordando algunas historias:

Hace unos años atrás trabajé en una tienda de diseño independiente a la cual iba un par de horas diarias por las tardes. Era un día de semana, estaba sola en la tienda cuando entra un “hombre” y en buena onda me dice “Hola, tengo un show, ¿me podrías ayudar a encontrar algo de mujer que me quede bien?” Y yo bien open-mind como soy, le respondí: “¡SI CLARO!”. No me pareció nada de malo tener que salir de mujer en una obra y por lo “caleta” que era la tienda, imagine lo cual era lógico, que sería más cómodo para el estar ahí, que estar en tiendas masivas por departamento probándose ropa del sexo opuesto y que se pusiera en la vulnerabilidad de ser atacado o discriminado por eso, porque sí, hay gente que lo hace aún en el siglo 21. Inocente yo, por un momento pensé que era gay y quería hacerlo sentir libre, cómodo y bienvenido. Me preguntó si teníamos mallas o panties, le respondí que sí y le di algunas opciones para que se las pruebe. En “buena actitud” me dijo: ¿Te molestaría decirme si se me ve bien o no? Y yo (inocente de nuevo) le respondí, claro que no, ayudándolo. (Seguía pensando que era gay) La cosa es que entró al probador, aproximadamente 10 minutos después entró otro cliente, vio, compró y se fue. (Me olvide del chico en el probador, claro está que estaba esperando que se vaya el cliente, por vergüenza o no sé) Salió del probador con las panties puestas y NO TENIA NADA ABAJO, NADA, le vi todo, como Dios lo trajo al mundo y en seguida me empezó a preguntar cosas como: “¿Qué te parece? ,¿Me queda bien?, ¿Qué crees que digan las chicas que van al show?”, yo estaba sin palabras, solo quería que se vaya, se empezó a agarrar el paquete y el poto con las panties puestas y sus comentarios me volvían loca cada vez más, “¿Crees que debería depilarme?, ¿Se me ve muy chiquita?”. Yo solo lo ignoraba, muerta de miedo, y le respondí algo como: “Lo siento, eso es algo en lo que no te puedo ayudar”, ahí ya estaba parada en el marco de la puerta lista para salir corriendo y se metió al probador de nuevo diciendo “voy a probar otras a ver si te gusta”. Yo entré en crisis, así que pensé marcar el botón del POS donde notifican a serenazgo y llega al toque, pero por otro lado me daba pena el pata, pensé que estaba rayado y no quería ofenderlo.
 Arriba de la tienda vivía una familia así que fui sin armar bulla mientras el sujeto seguía en el cambiador, les toque el timbre y le pedí al pata que vivía ahí que me acompañara un rato por que había un tipo raro. Así que bajo conmigo, era el que nos alquilaba el local, hizo la finta de que estaba revisando el baño como si estuviera malogrado mientras mediante señas le indiqué que el hombre estaba en el probador, nos quedamos hablando fácil una hora y el loco no salía de su cueva. Obvio esperando que el vecino se fuera para volver a salir. Hasta que se aburrió, salió y me dijo “Gracias por la ayuda, regreso más tarde con unos amigos del show para comprar y que también se puedan probar” “Eres bienvenida en el show”, a lo cual mi respuesta claramente fue un: “No suelo ir a esos sitios y no creo que a mi esposo le guste” y respondió “Entonces regreso a hacerte un show privado”

Felizmente había alguien arriba, la tienda era caletasa en un segundo piso en Miraflores. Felizmente no me paso nada más grave aparte de ganarme con su maní y las ganas de vomitar. Ese día cerramos la tienda con miedo a que regrese y las panties directamente a la basura (que asco hasta lavarlas).

Aparte de esta historia tengo un par más de las cuales no voy a entrar en detalles porque escribiría un libro, así que esta va para todos ustedes:

Al taxista que me pepió y felizmente me di cuenta al sentir el olor extraño y un malestar físico y me tire del carro.

A mi ex psicopata que me torturaba y manipulaba emocionalmente bajándome el autoestima y alejándome de mis amigos.

Al ex que me saco la vuelta por ser más popular.

Al constructor que me piropio embarazada con la panza a punto de reventar (0 respeto, hasta sin embarazo)

Al que me puntio en el micro.

Al que intentó drogarme en una discoteca de Larcomar.

Al ex de mi mamá por decirme “Puta” solo por estar estudiando con mi novio en mi cuarto. (Sentados en el escritorio)

A la que nos insulto y bajo el autoestima o a la que le hacia barra a su amigo en una discoteca para que chape conmigo (Si, por que entre nosotras tampoco nos respetamos ni apoyamos) Esta va para ustedes #NiUnaMenos #TocasAUnaTocasATodas

 

Gracias al universo tengo un ángel gigante que me cuida y por nunca haber pasado una violación, ni me imagino lo que debe ser. Pero cada cosa que me ha pasado ha hecho que sea otra persona, ahora vivo con miedo. La gente que me conoce sabe que lo hablo libremente pero va más allá de decir “me dan ataques de pánico” entre risas, por que la mayoría de personas no saben lo que es vivir con eso día a día y lo toman a la ligera.

Cada cosa que nos pasa en la vida es una gota de agua que se va acumulando hasta que eventualmente un día el vaso se llena. Hace unos años el tema de la ansiedad es más fuerte para mi, hay cosas que ya no puedo hacer sola por miedo, cosas simples, del día a día como: Ir a sitios con mucha gente sola, subir a un taxi (así sea de empresa), tener que esperar al siguiente ascensor por que hay un hombre adentro, no poder ir a tomarme un trago con unas amigas, depender de gente todo el tiempo para que me “acompañen”, miedo a estar sola con un hombre, a aprender a manejar en clases por el simple hecho de estar con el profesor en el carro a solas, miedo a bajar de peso y verme más linda por miedo a ser más atractiva y que me llegue pasar algo. Miedo a tantas cosas más y la gente no me entiende. Estoy harta de vivir con miedo al miedo. Estoy harta de cancelar y alejarme de la gente por que no tengo quien me jale o tener que explicarles que simplemente no puedo hacer algo por que esto es más grande que yo. Estoy harta de no ir a los cumpleaños de mis amigos o llevar a mi hijo a algunas invitaciones inventando excusas  y quedar como que no me importan, pero si me importan y mucho más de lo que creen. Varias veces realmente no puedo, son circunstancias que me generan mucha ansiedad por más simples y rutinarias que parezcan. Es más fuerte que yo y pido disculpas a todos los que cancelé alguna ves y se alejaron de mí por este motivo. Espero que ahora me entiendan.

Hoy sigo aprendiendo a vivir con esto y no me imagino como seria mi vida si hubieran alguna de mis historias hubiera terminado peor, sin dudarlo estaría internada en una clínica psiquiátrica. La ansiedad es algo con lo que tengo que vivir ahora y estoy aprendiendo a superarlo poco a poco. Algo que aprendí recientemente en una terapia de hipnosis es que hay que aprender a perdonar. Pero después de 3 psicólogos, clases de yoga, terapia de hipnosis, flores de bach,  leer un montón sobre el tema, nivelaciones de chakras y más, puedo decir que aprenderé a superar estos miedos y a vivir con ellos y perdonar a la gente que me volvió así, por que la idea es aprender a perdonar no a culpar a nadie ya que finalmente a la que le hace daño es a mi  y no a ellos.

Sé que seguiré volteando a mirar si alguien me esta siguiendo en la calle o que seguiré bajando la luna del taxi pensando en que así el olor para dormirme será menos efectivo.

Ahora soy mamá y tengo miedo por mi hijo, del mundo que le espera, miedo de no poder criarlo bien y algún que algún día llegue a hacerle daño a alguien ya sea psicológica o físicamente. Haré todo lo posible para que sea todo lo contrario, lo prometo. Y finalmente, tengo miedo por el, por que la violencia no es solo contra nosotras. Esto no es “nos toca a una”, es un “nos toca a todos”, sin genero y en igualdad por que al fin y al cabo somos personas. Por que si eres hombre y te tocaron a ti o tocaron a tu mamá/amiga/hermana, de cierta forma te tocaron a ti.
Gracias Fer por quererme como soy, por cuidarme y adaptarte a mis “limitaciones” cuando sabes que es una situación que me genera ansiedad. Gracias por respetarme y cuidarme siempre.
Gracias a mis amigos, que aprendieron a aceptarme y a acostumbrarse a decirme “Te extrañe” y “No va a pasar nada no seas hipocondriaca” ajjaja.
Los invito a la marcha este 13 de Agosto link aquí
Y a unirse a este grupo lleno de emociones encontradas y compartir sus historias aquí.
#tocasaunatocasatodas #niunamenos
Con amor,
La Tertulera

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